13 nov. 2012

El azar benevolente

La solución es, a veces, tan simple como levantar la vista del papel y mirar a tu alrededor con atención. Y lo que tenía justo al lado era una historieta recién terminada para un número de la revista suiza Strapazin dedicado al tema "montañas": seis páginas sin palabras tituladas "Berggeister" (espíritus de la montaña) de las que me sentía bastante satisfecho. Y que gráficamente estaban en la misma longitud de onda de Vapor, aunque por lo demás no tenían nada que ver. Así y todo me puse a darle vueltas porque pensé que sería más que genial poder salir del atolladero nada menos que integrando en el libro unas páginas que ya tenía dibujadas. Y entonces caí en la cuenta de que en "Vapor" faltaba un clásico de casi todos mis libros: la secuencia onírica. ¿Cómo era posible que no hubiera previsto en el guión ni un solo sueño para Nick? Y de pronto me pareció muy lógico que alguien que está en un desierto sueñe con montañas nevadas. Y la nieve me llevó al agua, y el agua al vapor... Ahí tenía la conexión entre ambas historias, y no parecía tan descabellado después de todo. Ni siquiera tenía que tocar nada, solo añadir dos páginas más para completar el capítulo. Y entonces se me ocurrió recuperar al náufrago-filósofo para interpretarle el sueño a Nick según una técnica psicoanalítica clásica, que consiste en interpretar todos los personajes que aparecen en un sueño como aspectos distintos del propio soñador. Y ya ahí, mientras escribía ese diálogo, se presentó en mi cabeza con toda naturalidad aquella frase que, en boca de Bruce Lee, hizo famoso un anuncio televisivo de hace unos años: Be water, my friend.







2 comentarios:

  1. Este capítulo es sin duda, uno de los mas surrealistas de todo el libro. No lo digo por la historia, que así hilada pues ya tiene sentido. Si no por los elementos que la conforman.A saber; dos espíritus gigantes enfrentados en una montaña nevada.sabe Dios por qué.uno hecho de hielo y otro hecho de carbón.Un anacoreta exiliado voluntariamente al desierto que sueña ese enfrentamiento,un naufrago(que a saber que pinta en medio del desierto), vive dentro de un tonel y ademas es filósofo.Todo ello unido a la filosofía oriental de un renombrado luchador.
    Joder, has hilado fino nuevamente, no es fácil plantear esa historia. Mas que "Azar Benevolente" yo diría "El Ingenio Innato" de Max para aprovechar los recursos .

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  2. Lo pongo como ejemplo de que el ingenio no siempre alcanza para todo. Y que a veces la intervención del azar es providencial. No es que haya que esperar nada de él, pero si se presenta con un regalo hay que saber verlo.

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